Leonardo DiCaprio le debe su nombre a un cuadro de Da Vinci y a una patada oportuna en la panza de su mamá


Leonardo DiCaprio le debe su nombre a un cuadro de Da Vinci y a una patada oportuna en la panza de su mamá.

​Resulta que en 1974, mientras sus padres paseaban por la Galería Uffizi en Florencia, el futuro actor dio su primer impulso justo cuando su madre contemplaba una obra del genio renacentista. Su papá, que era artista, no lo dudó ni un segundo y declaró ahí mismo que ese tenía que ser su nombre.

​Más allá de la anécdota de museo, la historia detrás impresiona aún más por el papel de su madre, Irmelin:

  • ​Crianza a pulmón: Tras separarse cuando Leo tenía solo un año, lo crió sola trabajando de secretaria jurídica y manejando tres horas diarias para llevarlo a un colegio con mejor futuro.
  • ​Lealtad absoluta: Décadas después, el actor no solo la llevó como su cita de honor a cada alfombra roja, sino que reconoció públicamente que todo lo que logró se lo debe a ella.

​A veces los nombres no solo nacen de una corazonada artística, sino del impulso de una madre que nunca soltó la mano de su hijo.

​#Movies #LeonardoDiCaprio #Drama #Peliplaters

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